Mi primera impresión de la señora fue: ¿la he visto en la portada de una revista? Es una belleza. Pero cuando se quitó la blusa y sus magníficas tetas se mostraron debajo, no volví a mirarla a la cara. El tipo le está metiendo la polla en el culo, y yo no puedo apartar la vista de sus pechos, que se balancean, hipnotizando como si nada. La voz también es agradable, especialmente cuando se corre.
Siempre me han atraído las mujeres orientales, especialmente las japonesas. He leído libros sobre geishas y otras tradiciones, quizá por eso no se me van de la cabeza.
De hecho, la cultura sexual japonesa es muy diferente a la eslava y europea. Tal vez eso es lo que les atrae.
Dónde está este buen establecimiento